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03 Feb

Mortal monotonía

Félix Lahuerta | Adicto rehabilitado

09.11.2015. Sabía que estaba destruido, sabía que nada volvería a ser igual para él, había conseguido arrebatarle de una vez para siempre su vida. Alex ya no quería llamarlo vida, porque su existencia, su banal y mortal existencial se había convertido en una monotonía destructiva, en una prisión, donde padecía un cruel cautiverio. Pensaba y pensaba, pero no sabía cómo podía haber llegado a semejante situación, quizá empezó todo cuando al fin encontró trabajo. Cuando conoció a sus compañeros y estos le presentaron seguidamente a sus amigos, amigos suyos ahora, pero dentro de los que se sentía prisionero.

si, Alex empezó a trabajar en un bar nocturno, situado en los suburbios de la ciudad, un bar frecuentado por fulanas, chulos y demás fauna nocturna. Junto a el sirviendo copas estaban Menchu, Lucia y Andrés, que estaban siempre de marcha y no había quien pudiera con ellos dentro de la barra. Eso le paso a Alex que los primeros días no les podía seguir el ritmo, porque a pesar de ser un garito barriobajero era bastante frecuentado, y no solo era servir copas era estar despierto y estar también de marcha y Alex no estaba acostumbrado a ese ritmo de vida, a vivir de noche. por eso Andrés le ayudo presentándole a unos amigos que le ayudarían a seguir de marcha, primero fue speed, luego cocaína y después unos primos hermanos de estos. La verdad es que Alex estaba muy contento, trabajaba pasándoselo bien, le ayudaron y se sentía feliz, hasta que se estrechó esa amistad, y necesitaba a sus nuevos amigos para todo, porque sino se volvía loco, no vivía. no obstante, siempre trataba de tener a sus amistades bien cerca, porque se había dado cuenta que sin ellos no podía vivir, que le eran esenciales para seguir viviendo.

de modo que se había convertido en una rutina, cuando se levantaba de dormir necesitaba que un amigo estuviera con él, al ir al trabajo tenía a su lado otro amigo y durante la jornada laboral se entretenía con otros. Todos los días era así, nunca fallaba y el día que no estaban sus amigos era peor que la rutina, todo se trasformaba en un verdadero infierno, una destrucción total.

Sus nuevos amigos estaban aniquilando su existencia, cuando estaban lo destrozaba con una devastadora rutina y cuando no le acompañaban, asolaban su sencilla y mortal existencia.

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